Debido principalmente al fortalecimiento del dólar y la suba de precios del petróleo a nivel mundial, sumados al incremento del costo de los insumos para producción de alimentos, los datos de inflación de julio alcanzaron picos a nivel mensual e interanual.
Así en el séptimo mes del año la inflación alcanzó 1,2%, acumulando 2,7% en lo que va del año. Por su parte, la inflación interanual cerró en 5,2%, dato que no se registraba desde enero de 2016. Se observa además el incremento de 1,6% mensual y de 8,5% interanual de los precios de los bienes transables, lo que podría reflejar las dificultades de logística.
En relación a los alimentos, la oferta doméstica de la carne continúa limitada, lo que incide en sus precios, mientras que el aumento en los costos de insumos generó ajustes al alza en los precios de los sustitutos de la carne bovina, lácteos, panificados, aceites, azúcar y embutidos. Además, el precio de todos los tipos de combustible subió por tercera vez en el año.
De continuar, esta situación podría generar reajustes en las variables comúnmente indexadas a la inflación.
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