Ago 14, 2020 | Pulso clave

El cuidado de nuestros pensamientos y el impacto en el mundo organizacional.

¿A quién no le pasó sentir un día que llegó a su límite, con ganas de dejar de insistir con un proyecto, un informe o un vínculo interpersonal? Esos momentos “poco felices” forman parte de la vida misma y ponen a prueba nuestra capacidad de enfocarnos en lo realmente importante: nuestra actitud y la oportunidad de aprender algo nuevo.

¿Cómo podemos encontrar el lado positivo en una situación que en ocasiones pudiera llegar a exasperarnos? ¿Se trata realmente de la actitud que tengamos ante esos inesperados sucesos? Todas las experiencias que adquirimos a lo largo de la vida, tanto las positivas como las “negativas”, nos dejan algo que colabora en nuestro crecimiento personal de una forma más completa. El equilibrio mental y emocional se obtiene experimentando y aceptando todas las emociones. No es conveniente encapsularlas o negarlas. Debemos permitir que las mismas afloren, cada una en el momento adecuado e
integrarlas de manera oportuna y conveniente.

Compartimos contigo 5 claves que podrían encaminarnos a nuestro objetivo:

1. Aceptar la experiencia como estímulo para mejorar: resistirnos al abanico de experiencias o situaciones que nos depare la vida impide que podamos aprovechar el momento de llevarnos conocimientos que pueden ayudarnos en el futuro.

2. Aprender a resolver conflictos internos de manera más inteligente: hay emociones que despiertan en nosotros ante situaciones adversas, podría ser que caigamos fácilmente en el enojo o apatía, si reaprendemos a mirar desde otra perspectiva estas manifestaciones, lograremos identificar estrategias o técnicas para sacar mayor provecho del momento. Ej: si dedicar un tiempo a la jardinería hace que tengamos el momento feliz del día, podemos hacerlo como mecanismo de desconexión para asimilar cualquier situación incómoda con calma y asertivamente.

3. Tiempo a solas: el espíritu de esta sugerencia no es la de fomentar el individualismo, simplemente es remarcar la importancia que tiene dedicar un tiempo a esos hobbies o espacios donde podemos hacer lo que más nos gusta. Es trascendental darnos ese tiempo para reiniciarnos emocionalmente.

4. Autoanálisis: es importante que le dediquemos tiempo a conocer y comprender nuestras reacciones y emociones. Siempre de manera positiva para que, identificando nuestros límites también reconozcamos los talentos ocultos en ellos.

5. Diferenciar emociones positivas de las negativas: las emociones positivas son aquellas que nos permiten desarrollar tolerancia a la frustración además de brindarnos la capacidad de evaluar situaciones, tomar decisiones conscientes y una sana autoaceptación. Las emociones negativas por lo general tienden a llevarnos a ideas de inminente catástrofe, al tremendismo y a la autocondena. Ej.: cuando damos cabida a las emociones negativas usamos frases como: “no puedo más”, “estoy harto”, “estoy cansada”.

Wade Anthony Boggs ex beisbolista estadounidense decía que: “una actitud positiva provoca una reacción en cadena de pensamientos, eventos y resultados. Es un catalizador y desata extraordinarios desenlaces”. La consigna de este Pulso Clave de hoy es la de ante cualquier evento que nos toque vivir, intentar fluir con él teniendo como una gran aliada a la actitud que elijamos manifestar y asumir.

Fuente de referencia: El cansancio de los buenos – Roberto Almada

Para recibir más notas de este tipo, suscríbete en el siguiente enlace:

 

Pulsos relacionados

La cultura: aquello que no vemos, pero que define todo.

Hay palabras que construyen mundos enteros sin levantar la voz. Cultura es una de ellas. Es ese río silencioso que atraviesa organizaciones y países, dibujando caminos, moldeando decisiones, revelando quiénes somos cuando nadie está mirando. En las empresas solemos...

Inclusión no es solo accesibilidad.

Cuando hablamos de inclusión, muchas veces pensamos en rampas, ascensores, subtítulos o intérpretes de lengua de señas. Y aunque todo eso es esencial, la inclusión va mucho más allá de la accesibilidad física o tecnológica. Ser inclusivos no consiste únicamente en...

¿Sabes realmente cuál es el propósito de tu empresa?

Durante años, muchas empresas definieron su propósito como una frase inspiradora en la pared o en la web corporativa. Pero hoy, el propósito ya no se mide por las palabras, sino por las decisiones y acciones que se toman en el día a día. El propósito no es un eslogan:...

El costo invisible del liderazgo SIN PAUSA…

Cuando quienes sostienen a todos olvidan sostenerse a sí mismos. En los últimos años, el liderazgo en las áreas de Talento Humano se ha vuelto una carrera de resistencia. Las organizaciones exigen velocidad, resiliencia, empatía, gestión del cambio, innovación,...

La brecha generacional no existe: lo que cambia es la mentalidad

Durante años se ha escuchado sobre la “brecha generacional” en las empresas como si se tratara de una guerra entre las generaciones: Los Boomers que valoran la estabilidad,  Los Millennials que buscan propósito, y la Gen Z que espera flexibilidad. Pero la realidad es...

Desarrollo Organizacional

El Desarrollo Organizacional es, la forma en que una empresa decide crecer de manera consciente, adaptándose a los cambios y acompañando a su gente en el proceso. No es solo de diseñar estrategias o ajustar las estructuras, sino de alinear a personas con los procesos...

La nueva ecuación de los directorios: bienestar = rentabilidad

Durante mucho tiempo se asumió que el mundo empresarial debía elegir entre dos caminos: apostar por la rentabilidad o apostar por el bienestar de las personas. Uno implicaba priorizar los números, los márgenes y la eficiencia. El otro, invertir en cultura, clima y...