La decisión del presidente Donald Trump de elevar al 50 % los aranceles a importaciones de Brasil generaron una inmediata reacción negativa en los mercados. El real se depreció hasta un 2,8 % y el índice Bovespa registró una caída de 0,7 %. También se observaron bajas en acciones de grandes empresas brasileñas, así como en fondos cotizados vinculados al país en el mercado estadounidense.
Aunque solo alrededor del 10 % de las exportaciones brasileñas se dirige a EE.UU., una escalada arancelaria podría generar salidas de capital y presionar negativamente los activos financieros del país. En lo que va del año, EE.UU. importó USD 18.422 millones desde Brasil, principalmente combustibles, hierro, acero y maquinaria, aunque Brasil representa solo el 1,2 % de sus importaciones totales.
El presidente Lula y su gobierno consideran dicha medida insostenible y estudian respuestas diplomáticas. La incertidumbre continúa por posible impacto en los precios de los productos brasileños en EE.UU., mientras mantienen la duda sobre la escalada comercial terminará antes del 1º de agosto.

