En mayo de 2025, la actividad económica de Paraguay mantuvo su trayectoria expansiva, exhibiendo un crecimiento interanual del IMAEP de 6,2%, acumulando 5,3% al quinto mes del año. Este desempeño fue impulsado principalmente por los servicios, la industria manufacturera, la generación de energía, la construcción y la ganadería. Sin embargo, la caída en la producción agrícola, en particular de soja debido a shocks climáticos, volvió a limitar el crecimiento global.
El IMAEP que excluye a agricultura y binacionales incrementó 6,5% interanual, acumulando 6,3% hasta mayo, lo que evidencia un dinamismo sostenido en los sectores no tradicionales. Las manufacturas mostraron mejoras en rubros clave como carne, aceites, químicos y textiles, aunque algunos segmentos, como lácteos y molinería, permanecieron rezagados.
La diferencia entre ambos indicadores indica el nivel de exposición de la economía paraguaya a los shocks climáticos. Si bien, los servicios y la industria impulsan el crecimiento, el desafío estructural sigue siendo avanzar hacia una economía más diversificada.

