En junio de 2025, el Índice Nacional de Precios al Consumidor Ampliado (IPCA) de Brasil registró una variación mensual de 0,24% frente al 0,26% de mayo.
Esta disminución se debió principalmente al aumento de los precios de la electricidad residencial, que subieron 2,96% en el mes. En contraste, los alimentos y bebidas tuvieron su primera caída en nueve meses, con un descenso del 0,18%, impulsado por productos como huevos, arroz y frutas, lo que ayudó a moderar la presión inflacionaria general.
La variación interanual del IPCA alcanzó 5,35% en junio, superando el 5,32% de mayo, mientras que la inflación acumulada hasta junio se situó en 2,99%. En el primer trimestre, la electricidad residencial tuvo un fuerte impacto en el gasto de los hogares, con un aumento de 6,93%, el mayor para un primer trimestre desde 2018.
El Banco Central de Brasil reafirmó su compromiso de reducir la inflación al 3%, manteniendo la tasa de interés en 15% tras superar por noveno mes consecutivo su meta.


