Impulsada por políticas macroeconómicas más proactivas y eficaces, la economía nacional de China mostró una mejora sostenida pese a desafíos externos.
En el primer semestre, el PIB alcanzó 66 billones de yuanes, un aumento interanual de 5,3%. Por sectores, destacaron la industria terciaria (+5,5%), seguido de la industria secundaria (+5,3%) y finalmente la industria primaria (+3,7%)
Las ventas minoristas crecieron 5%, con un notable repunte en electrodomésticos y equipos audiovisuales 30,7%. La inversión en activos fijos subió 2,8%, impulsada por la manufactura (+7,5%). Además, las exportaciones aumentaron 7,2%, destacando los productos mecánicos y eléctricos.
El empleo se mantuvo estable, con una tasa de desempleo urbano del 5%, y los ingresos de los hogares rurales crecieron 6,2% en términos reales.
Aunque persisten riesgos externos e insuficiente demanda interna, China busca consolidar su recuperación mediante un desarrollo de alta calidad y mayor fortalecimiento del mercado interno.

