Estados Unidos (EE. UU) y la Unión Europea (UE) se acercan a un acuerdo comercial que fijaría un arancel de 15% a las importaciones estadounidenses de bienes europeos, lo que evitaría el gravamen de 30% previsto inicialmente para el 1 de agosto.
El pacto, aún en negociación, seguiría el modelo alcanzado recientemente entre EE.UU. y Japón, e incluiría sectores clave como el automotriz y el farmacéutico.
El acuerdo podría excluir ciertos productos, como medicamentos, madera y artículos aeronáuticos. Sin embargo, Washington mantendría su arancel del 50% sobre el acero.
La posible reducción de aranceles a los automóviles europeos genera optimismo, aunque EE.UU. no ha mostrado señales claras de flexibilización en ese punto.
Si bien la Comisión Europea busca una solución negociada, también prepara contraaranceles por 93.000 millones de euros si fracasan las conversaciones. Estos serían sometidos a votación el jueves, aunque no entrarían en vigor antes del 7 de agosto.

