La actividad económica de la Zona Euro se mantuvo en la zona de optimismo en julio, con el Índice de Gestores de Compras (PMI) compuesto situándose en 50,9, su nivel más alto en cuatro meses.
Aunque el crecimiento se extendió por séptimo mes consecutivo, sigue siendo modesto y por debajo del promedio histórico (52,4), debido al estancamiento de la demanda.
El sector servicios lideró el repunte con un PMI de 51,0, mientras que la producción industrial mostró una leve desaceleración. A nivel país, España registró el mayor crecimiento (54,7), seguida por Italia y Alemania. Francia fue la excepción, mostrando una contracción por onceavo mes consecutivo.
Pese al entorno de demanda débil, el empleo aumentó por quinto mes consecutivo, alcanzando su ritmo más rápido en un año.
La inflación de costos se desaceleró, elevando expectativas de recortes de tasas por parte del Banco Central Europeo. No obstante, la baja productividad en servicios sigue siendo una preocupación estructural.


