La inflación en Brasil avanzó 0,09% en octubre, por debajo del 0,48% registrado en septiembre y de la expectativa de mercado de 0,16%, según datos del IBGE. Con el resultado, el IPCA acumuló 3,73% en el año y 4,68% en los últimos 12 meses, desacelerándose frente al 5,17% previo.
La moderación estuvo influenciada por la caída de 2,39% de los precios de la energía eléctrica residencial, tras el cambio de la bandera tarifaria para un nivel con menor costo adicional. Entre los grupos con alza destacaron vestuario (0,51%), salud y cuidados personales (0,41%), y, transportes que subió 0,11% impulsado por tarifas aéreas y combustibles.
La desaceleración inflacionaria ocurre en un contexto en que el Banco Central de Brasil mantiene la tasa Selic en 15%, su nivel más alto en casi dos décadas. Analistas de Capital Economics señalaron que la combinación de menor inflación y señales de enfriamiento económico podría abrir espacio para un recorte de tasas a inicios de 2026, descartando un ajuste en diciembre, al igual que otros analistas que prevén estabilidad hasta fin de año.


