La firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea fue postergada debido a resistencias internas dentro del bloque europeo, pese a que el texto negociado ya cuenta con el aval del Mercosur. La demora responde principalmente a objeciones de Francia e Italia, vinculadas al impacto del acuerdo sobre sectores productivos sensibles, especialmente el agrícola, que han desencadenado protestas.
Desde una perspectiva económica, el aplazamiento retrasa la entrada en vigor de un marco orientado a mejorar las condiciones de comercio y brindar mayor previsibilidad a las inversiones entre ambos bloques. Representantes del Mercosur señalaron que el texto del acuerdo se encuentra cerrado y que no existen objeciones técnicas desde el lado sudamericano.
Pese a la postergación, las negociaciones continúan abiertas y existe voluntad política de avanzar hacia la firma en una próxima instancia. En ese contexto, el acuerdo sigue siendo considerado un instrumento relevante para fortalecer la inserción externa del Mercosur y profundizar los vínculos económicos con la Unión Europea.


