Brasil se habría convertido en el 2025 en el mayor productor mundial de carne vacuna, superando por primera vez a Estados Unidos, según estimaciones del mercado, en un contexto de fuerte demanda global y restricciones de oferta.
Según estimaciones del USDA, la producción brasileña creció alrededor de 4% interanual el año pasado, hasta 12,4 millones de toneladas, mientras que la estadounidense cayó 3,9% hasta 11,8 millones, afectada por años de sequía.
El avance brasileño respondió principalmente a mejoras de productividad: mayor uso de feedlots, ciclos de engorde más cortos, mejor genética e inseminación más eficiente. La edad promedio de faena se redujo y el peso aumentó, permitiendo elevar la producción sin expandir el stock ganadero ni la superficie de pasturas.
Brasil, líder en exportaciones de carne con envíos cercanos a USD 17.000 millones, tiene un rol clave para aliviar la escasez global y moderar los precios de la misma, en un escenario donde los principales productores prevén caídas de oferta en el corriente año.


