El Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) de Brasil registró una variación de 0,33% en enero, igual al resultado de diciembre. Considerando los últimos doce meses, la inflación se ubicó en 4,44%, por encima del 4,26% registrado previamente y de la meta del Banco Central de Brasil fijada en 3%.
El dato mensual estuvo en línea con las expectativas del mercado, que preveían una suba del 0,32%, mientras que la inflación anual coincidió prácticamente con el 4,43% proyectado por analistas consultados por Reuters. El principal impulso del índice provino del grupo Transporte, afectado por el aumento de los precios de los combustibles, especialmente la gasolina.
En este escenario, la autoridad monetaria mantuvo la tasa de referencia Selic en 15%, su nivel más alto en casi dos décadas, aunque señaló en las minutas de su última reunión que podría iniciar un ciclo de recortes en marzo. En ese sentido, analistas económicos anticipan un primer ajuste de 50 puntos básicos, condicionado por la evolución de la inflación, las expectativas y la sostenibilidad fiscal.


