El Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil creció 2,3% en 2025, alcanzando un valor de R$ 12,7 billones a precios corrientes, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Con este resultado, la economía brasileña completó cinco años consecutivos de crecimiento, aunque a un ritmo menor que en 2024, cuando el PIB había aumentado 3,4%.
Desde el punto de vista sectorial, el principal impulso provino del sector agropecuario, que registró un crecimiento de 11,7% debido a las cosechas récord de maíz y soja. Por su parte, los servicios, el mayor componente de la economía, crecieron 1,8%, mientras que la industria avanzó 1,4%, reflejando un desempeño más moderado de la actividad productiva. En cuanto a la demanda, el consumo de los hogares aumentó 1,3%, el gasto del gobierno 2,1% y la inversión 2,9%.
Si bien se dio un crecimiento en el 2025, el crecimiento se observaron señales de desaceleración hacia el final del año, con una expansión de apenas 0,1% en el cuarto trimestre, en un contexto marcado por condiciones monetarias restrictivas y tasas de interés elevadas.


