La cantidad de tarjetas de crédito activas se situó en 2,5 millones en enero, lo que representa un aumento interanual de 12,6%, mientras que el saldo total de estas alcanzó los PYG 6,1 billones (USD 915 millones), con un incremento de 31,1% respecto a enero de 2025.
De esta manera, el saldo promedio por tarjeta se ubicó en PYG 2,5 millones y creció 14,2% interanual debido al incremento más que proporcional del saldo frente al de plásticos. Estos resultados estarían reflejando en parte un mayor acceso de las personas a este medio de pago, acompañado de un aumento de los gastos de la mismas realizados a través de este instrumento.
Considerando las líneas de crédito, se destacan los de más de PYG 10 millones y menores a PYG 3 millones, que registraron la mayor incidencia en el crecimiento del saldo, con aumentos respectivos de 30,3% y 52,4%.
Por otro lado, el mayor nivel de morosidad se situó en las líneas más bajas, en la de PYG 3 a 5 millones, con 7,7%, y en la de menos de PYG 3 millones, con 7,3%, lo que podría implicar un sobreendeudamiento en dichos segmentos.


