El petróleo se encamina a su mayor ganancia semanal desde la pandemia de 2020 debido a la escalada del conflicto en Oriente Medio, que ha interrumpido el tránsito energético por el Estrecho de Ormuz.
El crudo Brent alcanzó USD 90 dólares por barril, su nivel más alto desde abril de 2024, acumulando un alza cercano al 24% en la semana, la mayor desde mayo de 2020. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) subió casi 30%, reflejando la creciente preocupación por el suministro global.
Las tensiones se intensificaron tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que llevó a Teherán a frenar el movimiento de petroleros por el estrecho, vía por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Analistas advierten que los precios podrían seguir subiendo si el bloqueo se prolonga. El ministro de Energía de Qatar incluso advirtió que el crudo podría alcanzar los 150 dólares por barril si los productores del Golfo suspenden exportaciones. Para las empresas, el escenario anticipa mayores costos energéticos y presión inflacionaria global.


