El Comité de Política Monetaria (Copom) del Brasil, inició un ciclo de flexibilización monetaria con un recorte de tasa prudente de 25 puntos básicos, situando a la Selic en 14,75% anual, tras cinco reuniones consecutivas en 15%, su nivel más alto desde 2006.
La decisión se produce en un contexto global de elevada incertidumbre, marcado por la escalada del conflicto en Oriente Medio y una crisis petrolera que elevó los precios del crudo por encima de los USD 100 por barril. Este escenario ha incrementado la volatilidad financiera y los riesgos inflacionarios a nivel global.
En el plano interno, la economía muestra señales de moderación, aunque el mercado laboral sigue resiliente. Si bien la inflación ha dado muestras de mejora, continúa por encima de la meta, y las expectativas para 2026 y 2027 se ubican en 4,1% y 3,8%.
El Copom elevó sus proyecciones de inflación y evitó dar señales sobre futuros recortes, subrayando la necesidad de cautela ante la incertidumbre. La medida pretende garantizar la estabilidad de precios sin perder de vista la promoción del pleno empleo.


