La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) oficializó la Resolución General Nº 49 del 24 de marzo, que introduce nuevas exigencias sobre la presentación contable de utilidades, reservas y montos a distribuir en las notas a los estados financieros. Según la DNIT, la medida busca fortalecer el control del Impuesto a los Dividendos y a las Utilidades (IDU) a través de un endurecimiento del marco regulatorio al ampliar el nivel de detalle requerido.
La normativa obliga a desagregar con precisión la conciliación de utilidades acumuladas, identificar utilidades distribuibles y detallar su destino, incluyendo dividendos, capitalizaciones y reservas. Según especialistas, estos ajustes podrían conllevar mayores costos, ajustes en sistemas contables e incremento en la carga operativa para las empresas.
Adicionalmente, se exige un desglose exhaustivo de las reservas, incluyendo su origen, finalidad y posibilidad de distribución futura, lo que eleva la exposición de decisiones internas de gestión. La aplicación a partir de los estados financieros correspondientes al año 2025 refuerza la necesidad de adaptación inmediata.


