La actividad económica general de la Eurozona mostró una leve mejora en junio. El Índice de Gestores de Compras (PMI) compuesto se ubicó en 49,5 puntos, y si bien superó en 1 punto al de mayo, permaneció en la zona de contracción.
Su componente, el Índice PMI Manufacturero se ubicó en 51,3 puntos, por debajo de los 51,6 registrados en mayo, mientras que la producción moderó su avance. El aumento de los nuevos pedidos y una mayor confianza empresarial la mantuvo al índice en la zona de expansión. No obstante, la demanda interna y externa continúa siendo débil.
En contraste, el sector servicios siguió contrayéndose, especialmente en Alemania y Francia, reflejando un consumo aún cauteloso y una menor actividad.
Para Chris Williamson, economista jefe de S&P Global, la resiliencia de la economía de la Zona Euro apenas la mantiene fuera de la recesión. Asimismo señaló que, si bien los retrasos de suministro presionaron a los precios, hay indicios de que la preocupación por el mismo está empezando a moderarse.


