El índice PMI manufacturero Caixin/S&P Global de China se ubicó en 51,7 puntos en junio, ligeramente por debajo de los 51,8 puntos registrados en mayo. El resultado confirma que la actividad manufacturera continuó expandiéndose, impulsada por el crecimiento de la producción y de los nuevos pedidos, aunque a un ritmo más moderado.
El informe señala que la demanda interna continuó mostrando resiliencia, reflejado en el aumento de los nuevos pedidos totales, mientras que los de exportación retrocedieron como consecuencia de un entorno internacional más desafiante. A pesar de ello, las empresas aumentaron el empleo por primera vez en varios meses y continuaron expandiendo sus compras de insumos para sostener el nivel de producción.
No obstante, persisten riesgos para el sector. Aunque las presiones sobre los costos de producción se moderaron, los fabricantes continuaron aumentando los precios de venta. Asimismo, Yao Yu, economista de RatingDog, advirtió que la debilidad de la demanda externa y el deterioro del sentimiento empresarial podrían limitar el crecimiento en los próximos meses.


