La actividad manufacturera de Brasil se contrajo con mayor intensidad en agosto, según el PMI de S&P Global, que cayó a 46,3 puntos, desde 47,5 en julio. El indicador permaneció por tercer mes consecutivo por debajo de 50 puntos y alcanzó su menor nivel desde abril de 2023, reflejando un deterioro de las condiciones industriales.
El resultado estuvo marcado por una caída de la producción por cuarto mes consecutivo, al ritmo más rápido desde abril de 2023. Asimismo, los nuevos pedidos disminuyeron con fuerza, mientras las ventas de exportación se debilitaron considerablemente. Ante una menor demanda, las empresas redujeron sus compras de insumos y aceleraron los recortes de empleo, reflejando una mayor cautela empresarial frente al escenario económico.
Pollianna De Lima, de S&P Global advirtió que una demanda más débil podría afectar a proveedores y prestadores de servicios. Además, las condiciones financieras frágiles, la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas continúan presionando sobre la actividad manufacturera.


