Ante la expectativa de suba de precios hasta 3,4% al cierre del año, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) mantuvo su tasa de referencia en el rango de 0 a 0,25% que había establecido en marzo del 2020 como medida de estímulo ante la pandemia.
No obstante, las mejores perspectivas generadas por la inmunización de la población, llevaron a un ajuste de la estimación de crecimiento económico al 7%, cifra superior en 0,5 puntos porcentuales a la realizada en marzo. Por otro lado, se espera que el desempleo se reduzca y termine el año en una tasa de 4,5%. Por esos motivos, la FED adelantó un año su fecha probable de suba de la tasa, estimando que en el 2023 estaría realizando dos ajustes al alza de la misma. Así también, estaría analizando ccuándo retirar los $ 120 mil millones en compras mensuales de bonos.
Los ajustes señalados tendrían consecuencias para Latinoamérica, entre las principales se encuentran presiones a la baja del precio de materias primas por la menor demanda de los fondos, mayor costo de financiamiento externo y una probable suba de tasas de interés locales que limitaría el consumo.
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