En la revisión de enero sobre las perspectivas de la economía mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó a la baja el crecimiento mundial debido mayoritariamente al recorte en las proyecciones de las dos economías más grandes, Estados Unidos y China.
La alta inflación y trastornos en la cadena de suministros ocasionaron una revisión de 1,2 puntos porcentuales (p.p.) a la baja para EE.UU, mientras que tensiones financieras entre los urbanizadores incidieron en el recorte de 0.8 p.p. de las proyecciones de crecimiento de China
Con dicho escenario se prevé que la economía mundial alcance un crecimiento de 4,4% en el corriente año y 3,8% en 2023. La aparición de nuevas variantes podría prolongar la pandemia y generar nuevos desafíos económicos, por lo que el pronóstico futuro dependerá de la tasa de inmunización mundial que se logre a partir del segundo trimestre del 2022.
La contracción de las dos grandes potencias tiene repercusiones en las proyecciones de crecimiento de América Latina y el Caribe.


