Según el Programa de las Naciones Unidas para la alimentación y agricultura (FAO) el fenómeno meteorológico de “El Niño” se extenderá al menos hasta el primer semestre del 2024 en América Latina.
Las estimaciones indican previsiones de lluvias más de lo normal en gran parte del Cono Sur y de clima seco en algunas zonas de Centroamérica y Brasil.
Así también, la FAO, advierte que los gobiernos deben estar alertas a las posibles amenazas sobre el sector primario, que según la organización absorbe 23% de los daños y perdidas y hasta un 82% en caso de sequías.
Adicionalmente, la región se encuentra atravesando a climas extremos de olas de calor y cambios en el ciclo hidrológico, no atribuible al fenómeno “El Niño”, sino que serían consecuencia del cambio climático.
Estos datos van en línea con los comentarios del Fondo Monetario Internacional que estimó que Paraguay, Argentina y Brasil saldrían parcialmente beneficiados por el incremento de precipitaciones. Considerando la importancia del sector agrícola en el país, esto tendría un efecto positivo en el PIB.


