El Comité de Política Monetaria del BCP en su reunión de octubre redujo 25 puntos básicos la Tasa de Política Monetaria (TPM) ubicándola en 7,75% y señalando que seguirá monitoreando del contexto internacional y local.
Las perspectivas estables de crecimiento económico mundial incidieron en la decisión, dado que incluyen mejoras para EE.UU. y algunas economías emergentes y moderación para China y la Eurozona. Por otro lado, el conflicto en Medio Oriente podría ejercer presiones sobre el precio del petróleo que podrían conducir a que la política monetaria de países avanzados siga siendo restrictiva, afectando las condiciones financieras.
A nivel local, se consideraron la mejora interanual del indicador de actividad y de la confianza del consumidor, sostenida por las expectativas. Además, la inflación interanual, que ha subido de 2,9% registrada en agosto a 3,5% en setiembre impulsada por pocos productos, permanece por debajo de la meta.
Este ajuste a la baja de la tasa de referencia podría traducirse en el mediano plazo en reducciones de las tasas para créditos y depósitos del sistema financiero.


