En su Informe de Política Monetaria de setiembre, el BCP redujo su pronóstico de inflación de 4,1% a 3,8% para el 2023, considerando que la inflación se ha moderado a la baja y a que existen menores presiones en el precio de los commodities,
Dentro de los factores domésticos, se resalta que tanto como el PIB y el PIB sin agricultura y binacionales tuvieron un buen dinamismo, con lo que se mantuvo la estimación de crecimiento del PIB en 4,5%.
En el sector primario, el crecimiento de la agricultura fue ajustado de 30% a 22,5% interanual, por la menor producción del trigo y el maíz. La ganadería está reduciéndose por la incertidumbre de la demanda externa y se estaría contrayendo 0,9%.
En el sector secundario, la proyección para la industria manufacturera se ajustó a la baja hasta 1,1%, explicado principalmente por los rubros relacionados al sector agropecuario. La generación de la energía eléctrica fue revisada al alza mientras la construcción se contraería 4%. En el sector terciario, se espera un crecimiento de 5,2% del comercio y de 3,4% de otros servicios.


