El Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener sin cambios los tipos de interés, aunque advirtió que podría ajustarlos si el aumento de los precios de la energía sigue presionando la inflación.
El encarecimiento del petróleo, impulsado por el conflicto iniciado el 28 de febrero, podría llevar la inflación por encima del objetivo del 2% en los próximos meses.
Para las empresas, esto implica un posible escenario de mayores costos y financiamiento más caro. Los mercados ya prevén más de dos subidas de tasas este año, desde el nivel actual del 2%.
El BCE estima una inflación del 2,6% en 2026, aunque reconoce que podría ser mayor si continúan altos los precios energéticos. En paralelo, el organismo avanza en iniciativas para fortalecer el sistema financiero europeo, incluyendo proyectos de innovación y supervisión bancaria.
La entidad aseguró que tomará decisiones según la evolución del conflicto y los datos económicos, lo que mantiene la incertidumbre para el sector empresarial.


