La confianza del consumidor en Estados Unidos mostró una leve recuperación en febrero, una señal favorable para el sector empresarial, aunque permanece por debajo de los niveles de 2024. El índice de The Conference Board subió a 91,2 puntos, impulsado por una mejora en las expectativas a corto plazo.
El panorama sigue siendo mixto. Aunque disminuyó el pesimismo sobre ingresos y el empleo, la percepción de las condiciones actuales de negocio continúa debilitándose. La inflación, los altos costos y la incertidumbre política siguen condicionando el consumo.
En este contexto, factores externos añaden presión. La cautela en los mercados globales, el fortalecimiento del dólar y las tensiones geopolíticas, que impactan en los precios de la energía, refuerzan las expectativas de tasas de interés elevadas por más tiempo.
Aun así, el repunte en la intención de compra de bienes duraderos ofrece oportunidades puntuales, en un escenario de recuperación gradual aunque con incertidumbre para la demanda.


