La sanción de la nueva normativa que amplía el margen de mezcla de biodiésel entre 5% y 20% introduce un cambio en la política energética local, con incentivos a la producción del biodiesel. Esta sanción se produjo en un contexto global marcado por el encarecimiento de los combustibles fósiles a nivel internacional.
Las tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz impulsaron el Brent desde USD 67/barril a máximos de USD 110/barril en marzo, trasladando presiones a precios internos, mientras que en enero, los costos de importación se ubicaban por debajo del 2025.
En este escenario, Petropar ajustó sus precios en PYG.450 tras semanas de contención. Cabe mencionar que en enero las importaciones de gasoil crecieron 30% interanualmente, reflejando una mayor dependencia externa y cierta vulnerabilidad ante shocks externos.
La Ley sancionada pretende fortalecer la cadena agroindustrial de biocombustibles, que tendría oportunidades de exportación a los países europeos con el acuerdo Unión Europea – Mercosur, que entrará en vigencia provisional desde mayo próximo.


