Las tarifas de transporte de crudo desde Medio Oriente alcanzaron en marzo de 2026 máximos no vistos desde al menos 2005, tras el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán a inicios del presente mes. Este evento elevó significativamente el riesgo operativo, aumentando los seguros de guerra y reduciendo la disponibilidad de buques.
En términos concretos, el costo de fletar un VLCC, capaz de transportar hasta 2 millones de barriles, superó los USD 170.000 diarios, más del triple respecto a inicios de 2026. En términos por barril, las tarifas pasaron de niveles cercanos a USD 2 a picos de hasta USD 14, según datos recientes del mercado.
El encarecimiento responde a cuellos de botella en el Golfo Pérsico, donde buques cargados quedaron retenidos, limitando la oferta global de transporte. A esto se suma la fuerte demanda, y las exportaciones del Medio Oriente por encima de 19 millones de barriles diarios. Este escenario implica mayores costos indirectos en combustibles, presión inflacionaria importada y posibles ajustes en precios de insumos clave.


