El Instituto Nacional de Estadística (INE) ajustó los valores de las líneas de pobreza, la que para el área urbana ascendió a PYG 933.108 y para el área rural se ubicó en PYG 681.839, con aumentos de 4,0% y 4,2%, respectivamente.
Así también realizó ajustes en los ponderadores considerando las proyecciones de población realizadas con base al Censo 2022, presentando una nueva serie 2022-2025 para las estimaciones de pobreza. Con estos ajustes, y sin considerar el programa Hambre Cero en las escuelas, la tasa de pobreza total fue de 17,5% en 2025, mientras que en el área urbana se ubicó en 14,7% y en la rural en 24,6%. La tasa de pobreza extrema se redujo hasta 3,3% a nivel país, 1,7% en áreas urbanas y 7,4% en zonas rurales.
Al considerar el programa mencionado ajustando el método de valorización de su aporte así como el ajuste de los ponderadores, la pobreza total abarcó al 16% de la población total, al 13,6% en el área urbana y al 22,1% en el área rural. Así, persisten diferencias que requieren de acciones para una mayor inclusión de todas personas que residen en el país.


