La economía de la zona euro entró en contracción en abril por primera vez en dieciséis meses, según el informe preliminar de S&P Global. El Índice PMI Compuesto descendió a 48,6 desde 50,7 en marzo, situándose por debajo del umbral de 50 que separa el crecimiento de la caída de la actividad.
El deterioro se concentró en el sector servicios, cuyo PMI cayó a 47,4, nivel más bajo en más de cinco años, reflejando una fuerte desaceleración de la demanda. En contraste, el sector manufacturero mostró mayor solidez, con un PMI de 52,2 y un aumento de la producción impulsado en parte por la acumulación de inventarios.
A nivel regional, la caída fue generalizada, con retrocesos en Alemania, Francia y el resto del bloque. Los nuevos pedidos disminuyeron por segundo mes consecutivo, especialmente en servicios.
El informe también advierte de un aumento de las presiones inflacionarias, con subidas en los costos y precios vinculadas a la guerra en Oriente Medio, lo que ha generado disrupciones en las cadenas de suministro y un deterioro de la confianza empresarial.


