Paraguay enfrenta el desafío de convertir sus avances en desarrollo humano en bienestar más resiliente. Según los datos del Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2025 del PNUD, el país alcanzó un IDH de 0,756 en 2023 y se ubicó en el puesto 99, con una esperanza de vida de 73,8 años y 14 años esperados de escolaridad.
Sin embargo, las brechas persisten: las personas de 25 a 65 años del quintil 3 tienen en promedio alrededor de 7 años de estudio frente a los 14 años correspondientes al quintil más rico, y aproximadamente el 20% de las viviendas del quintil más pobre están construidas con materiales de baja calidad. Esto se refleja en que el IDH ajustado por desigualdad se reduce a 0,599, implicando una pérdida de 20,8%, principalmente asociada a brechas de ingresos.
En el diálogo realizado en Asunción, el PNUD planteó que la resiliencia debe estar al centro de las políticas públicas. Para Paraguay, esto implicaría reducir la desigualdad, fortalecer infraestructura digital y climática, y consolidar instituciones que generen condiciones para el crecimiento con resiliencia e inclusión.


