El Índice de Precios al Productor (PPI) de Estados Unidos (EE. UU) registró un aumento de 1,4% en abril, su mayor incremento mensual desde marzo de 2022. En términos interanuales, la inflación mayorista alcanzó 6,0%, acelerándose frente al 4,0% observado en marzo.
El incremento mensual estuvo explicado principalmente por el aumento de 1,2% de los precios de los servicios, acompañado por el incremento de 7,8% de los precios de la energía, especialmente la gasolina. En los servicios se destacaron los mayores costos de almacenamiento, transporte y comercio mayorista. Así también se observaron subas en bienes industriales y productos químicos, mientras algunos alimentos, como los huevos, mostraron caídas.
Tras la publicación del informe, aumentaron las preocupaciones sobre una persistencia de la inflación en EE. UU. Analistas consideran que el aumento de los costos mayoristas podría trasladarse a los consumidores en los próximos meses, afectando la inflación minorista y moderando las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal en el corto plazo.


