El Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) de Brasil registró una variación de 0,67% en abril y la inflación anual se ubicó en 4,39%, por encima del 4,14% registrado en marzo, superando en 1,39 puntos porcentuales la meta de 3% del Banco Central de Brasil
El aumento de la inflación en abril se debió principalmente a los precios de los alimentos y bebidas, que subieron un 1,34%. Por otro lado, los costes de transporte se mantuvieron casi sin cambios tras dispararse en marzo tras el choque global de los precios del petróleo relacionado con la guerra de Irán.
En este escenario, la banca matriz brasileña redujo en abril la tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, hasta 14,50%, marcando el segundo recorte consecutivo tras mantener los costos de financiamiento en máximos de casi 20 años desde julio de 2025. Sin embargo, mantuvo cautela sobre su próxima decisión de junio debido a los riesgos inflacionarios asociados al conflicto en Medio Oriente.
Analistas del vecino país consideran que el aumento de la inflación en abril no debería impedir que el banco central continúe con su cauteloso ciclo de flexibilización.


