El índice de precios al consumidor ampliado de Brasil (IPCA), publicado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, registró un aumento de 0,58% en mayo, por debajo del 0,67% observado en abril. Pese a dicha desaceleración mensual, la inflación acumulada en los últimos 12 meses fue de 4,72% superando en 0,33 puntos porcentuales (p.p.) al 4,39% del mes previo.
El aumento mensual fue impulsado principalmente por los alimentos y bebidas, cuyos precios subieron 1,33% presentando una incidencia de 0,29 p.p. en el aumento mensual. La segunda mayor incidencia correspondió a la agrupación vivienda con un incremento de 1,22%, influenciado por la electricidad residencial (3,67%). Por lo contrario, los precios de la agrupación transporte se contrajeron 0,46%, debido a la baja de 1,95% de los precios de combustibles.
En este escenario, el Gobierno brasileño intenta mitigar el impacto financiero del conflicto en Medio Oriente mediante el aumento del gasto social, que se espera fortalezca el presupuesto de los consumidores y contribuya a sostener el crecimiento a pesar de una política monetaria restrictiva con una tasa de 14,5%.


