El nivel de morosidad del sistema bancario cerró mayo en 2,58%, mostrando un incremento de 0,8 puntos porcentuales (p.p.).
De esta manera, la tasa actual supera el promedio trimestral de 2,45%, aunque al contrastarla con el promedio histórico observado desde 2016 de 2,89%, el nivel actual es relativamente menor.
Por segmentos, la cartera de consumo registró la mayor morosidad, con 5,12% reflejando un mayor riesgo frente a los demás segmentos. Le siguen, otros sectores económicos, con 4,10%, el comercio minorista, con 4%, y la vivienda, con 3,63%. El mayor aumento interanual de la tasa de morosidad correspondió a los créditos a la ganadería con 0,42 p.p. ubicándose en 1,91%, seguido por el consumo (+0,4 p.p.)
Los segmentos con menores niveles de morosidad fueron el financiero, con 0,31%, seguido por la administración pública (0,75%) y el sector inmobiliario (1,31%). Cabe destacar que la morosidad de la cartera de la construcción registró la mayor baja interanual de 1 p.p. hasta situarse en 2,97%.


