En junio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de China retrocedió 0,3% en términos mensuales, con lo que acumuló una variación de 1% en el primer semestre del año, mientras que en términos interanuales registró un aumento de 1,0%.
Por categorías, los mayores incrementos interanuales se observaron en servicios médicos y salud (+2,0%), artículos y servicios de uso diario (+1,9%), transporte y comunicaciones (+1,8%), vestimenta (+1,6%).
En contraste, los precios de alimentos, tabaco, alcohol y restaurantes (-0,2%) y de vivienda (-0,2%) se redujeron. Entre los alimentos se destacaron las caídas en el precio del cerdo (-13,4%), las verduras frescas (-4,1%), las frutas frescas (-1,5%) y los cereales (-0,3%).
Analistas sostienen que, si bien la inflación se mantiene en positivo, todavía refleja una demanda interna débil y un consumo de los hogares por debajo de su potencial. Esto también incidió en el resultado económico del segundo trimestre, en el que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 4,3%, su menor ritmo desde finales del 2022 mientras las ventas minoristas aumentaron 1%.


