La calificadora de riesgos Moody’s ha cambiado la perspectiva crediticia de Estados Unidos (EE.UU) a negativa debido a riesgos para la fortaleza fiscal y la polarización política.
Si bien la calificación Aaa se mantiene, Moody’s destaca los riesgos crecientes para la asequibilidad de la deuda, especialmente con déficits fiscales persistentes y tasas de interés más altas.
La Casa Blanca atribuye el cambio a la «disfunción republicana». La calificadora ya había sugerido una posible rebaja en septiembre, subrayando la debilidad institucional en comparación con otros países que tienen la calificación Aaa.
Este cambio en la perspectiva crediticia se produce en un momento en que EE.UU enfrenta la posibilidad de un cierre del gobierno el 18 de noviembre si el Congreso no llega a un acuerdo para aprobar proyectos de ley de gasto a corto plazo. Las tensiones políticas y económicas, junto con el aumento de los déficits fiscales y la inflación persistente, contribuyen a un entorno desafiante para los inversores.


