El Banco Central Europeo (BCE) decidió subir el tipo de interés referencial de las operaciones principales de financiación en la Zona Euro a 4,50%. La medida es adoptada a pesar de que la inflación ha estado en descenso, dado aún se espera que se mantenga alta.
La inflación interanual de la zona europea fue de 5,3% en agosto. El BCE proyecta que la inflación media para el 2023 sea de 5,6%, en el 2024 concluya en 3,2%, y en 2025 finalice en 2,1%. Cabe recordar que el Consejo de Gobierno tiene por objetivo llegar al 2% a medio plazo.
El BCE considera mantener la tasa en los niveles actuales por el tiempo necesario para controlar la inflación, haciéndole volver a su nivel objetivo. De esta manera las condiciones de financiación continúan endureciéndose, lo que incide tanto como en la demanda interna como en el debilitamiento del entorno del comercio internacional.
Dado el impacto de la creciente tasa de interés, el BCE ha bajado sus proyecciones de crecimiento económico: en el corriente año sería de 0,7%, en el 2024 de 1% y en el 2025 de 1,5%.


