El índice de precios de los alimentos de la FAO en el mes de agosto se situó en 121,4 puntos, es decir 2,6 puntos por debajo de julio, revirtiendo de esta manera el incremento del mes pasado.
La caída podría explicarse por el descenso en los índices de productos lácteos, aceites vegetales, carne y los cereales, que disminuyeron 4,6; 4; 3,6 y 0,9 puntos, respectivamente. El incremento del índice de precios del azúcar atenuó la tendencia bajista.
Según la FAO, el descenso en el índice de precios de los productos lácteos se debe al aumento de la oferta especialmente precedente de Oceanía a causa del aumento estacional de la producción sumado a una ralentización de las importaciones chinas. Así también, el índice de precios de los aceites vegetales disminuyó, en especial el de los aceites de soja y colza por las mejoras en las condiciones de los cultivos de Estados Unidos.
Con esto, el índice de precios de los alimentos recupera su tendencia bajista, lo que contribuye a la desaceleración de la inflación mundial.


