Según los datos publicados por la Oficina de Estadística de Estados Unidos, la inflación interanual en Estados Unidos en setiembre alcanzó 8,2%.
El incremento fue impulsado por los precios de la vivienda, alimentos y atención medica. No obstante, fue atenuado por la disminución de los precios de la gasolina.
Si bien la tasa inflacionaria se ubica por debajo del 8,3% del mes anterior, es mayor al 8,1% proyectado por algunos economistas de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED).
El endurecimiento de la política monetaria estadounidense ya acumula 5 subidas consecutivas de tasas de interés incluyendo 3 subas drásticas de 0,75% con el objetivo de disminuir la inflación.
Es probable que en los meses siguientes la tasa de referencia de la FED siga incrementándose hasta que la inflación se ubique dentro del rango establecido por las autoridades. Esto conduciría a que el resto de los bancos centrales a nivel mundial sigan la misma línea de acción.


