El Banco Mundial (BM) actualizó el panorama general de Paraguay, ajustando el crecimiento para el 2022 a -0,3%. El ajuste a la baja es explicado por la sequía y el endurecimiento de las condiciones monetarias y fiscales. Para el 2023 prevé una recuperación de 5,2% que estaría condicionada al clima favorable a la siembra de la soja.
El organismo espera que la inflación sumada a la recesión provoque que la pobreza, medida por el umbral de USD 6,85 por día per cápita (en Paridad de Poder Adquisitivo PPA de 2017) aumente hasta 21,5%, ubicándose por encima de los niveles de pre pandemia.
En relación a la inflación el BM espera que la misma se desacelere y que converja en el 2023-2024 al límite superior del rango meta (6%), conforme los precios de las materias primas se moderen.
Considerando que la recuperación económica sigue dependiendo de la evolución del clima, se requieren reformas que mejoren la productividad del capital humano y movilicen las inversiones hacia las infraestructuras y sectores con potencial de expansión.


