Sep 9, 2022 | Pulso clave

Pausa activa y su impacto en la organización.

En el trajín del día a día sin darnos cuenta tendemos a pasar mucho tiempo concentrados en nuestras labores diarias, y, en casos muy extremos hasta olvidamos levantarnos para cargar el termito con agua y aprovechar ese tiempo para un breve break. ¿Te suena familiar algo de esto? No te preocupes, hay formas de redireccionar este hábito y mejorarlo. ¿Cómo? Implementando Pausas Activas durante la jornada laboral.

Pausa Activa… ¿alguna vez escuchaste esta frase? ¿Sabés qué implica? Te comentamos brevemente: las pausas activas consisten en realizar un “parate” de 10 minutos al menos dos veces al día durante el desarrollo de la rutina laboral. ¿Qué tipo de pausas? Por lo general se realizan pequeñas actividades físicas de manera a que las personas recuperen energías para lograr un desempeño eficiente. Son como pequeños periodos de tiempo donde el cuerpo se relaja y recobra fuerzas para continuar las tareas pendientes.

Las Pausas Activas se clasifican en 4 grandes grupos:

  1. Pausa Lúdica: en este tipo de pausas se ponen en funcionamiento varias funciones del cuerpo tales como; coordinación óculo manual (ojos y manos) incluyendo la conexión de mente y cuerpo. Por ejemplo: con el desafío del Tembleque o Jenga pondrás a tu equipo en la necesidad de desarrollar toda esta gama de coordinación acompañada de un alto grado de concentración.
     
  2. Pausa rítmica: en este tipo de pausas se necesitan coordinación, atención y apertura para interpretar con el cuerpo los ritmos que propone la música elegida para el momento. Se puede acompañar una canción con una coreografía simple o sencillamente dejar que aflore la creatividad del equipo al improvisar los pasos que inspire el sonido en cuestión. Con esto, estarás logrando un momento divertido y distendido.
     
  3. Pausa de movilidad articular: estas pausas incluyen pequeños estiramientos corporales para liberar tensiones con simples movimientos repetitivos. Por lo general, en este tipo de pausas se trabajan la cabeza, cuello, hombros, brazos, torso, piernas y pies.
  1. Pausa activa pasiva: se lee contradictorio ¿no? Sin embargo, en este tipo de parates se realizan ejercicios de relajación donde claramente el factor “respiración” es muy importante. Esta actividad está enfocada a relajar/refrescar la mente en un ambiente tranquilo enmarcado con una música apacible.

Teniendo en cuenta los puntos mencionados más arriba, estaremos promoviendo y protegiendo la salud y bienestar de todos los miembros del equipo, así como lo recomienda en una de sus aristas la Organización Mundial de la Salud en su apartado de Salud Ocupacional.

Algunos de los beneficios que trae consigo la Pausa Activa son:

  • Disminuye el estrés
  • Facilita el cambio en la rutina laboral
  • Ayuda a liberar tensiones musculares y articulares
  • Favorece la buena circulación de la sangre
  • Estimula la capacidad de concentración
  • Hace posible que disminuya la probabilidad de enfermedades profesionales
  • Mejora el desempeño y productividad laboral
  • Promueve el desarrollo de nuevos liderazgos y sentido de pertenencia
  • Fortalece vínculos y relaciones interpersonales integrando a todos los miembros del equipo

Si deseas que tu organización cuente con un equipo motivado, productivo y eficiente… un buen camino hacia la meta es la implementación de Pausas Activas durante la jornada laboral.

Pausa Activa no es perder el tiempo, es invertir a futuro por el bien de todos.

 

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