Ago 6, 2021 | Pulso clave

Si hay vida, habrá caos. Y eso está bien.

Imagínate la siguiente escena: pandemia, restricciones de salidas, se te ocurre activar tu arista culinaria y te pones a cocinar para tus seres queridos. La cocina queda super sucia, con muchos platos por lavar, pisos que limpiar y la única frase que te viene a la mente es…¡Qué bien pasamos!

En el día a día, las organizaciones, al igual que las personas, van experimentando crecimiento, cambios, reacciones e innovaciones. Esto sumado a un contexto más que nunca VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) puede muchas veces parecer desordenado o desprolijo. El concepto de Entropía (que viene de la física y termodinámica y simboliza desorden) nos da una mirada diferente al mundo de las organizaciones.

Desde Mentu promovemos la adecuada planificación y orientación de las acciones. Es inevitable que todo vaya cambiando y requiera ajustes permanentes al plan inicial. ¿Por qué? Porque las organizaciones están conformadas por personas: capaces, creativas e impredecibles. Vamos construyendo y anidando ideas cuyo resultado se potencia a cualquier contribución individual. Si hay vida, habrá caos. Y eso está bien. Ese caos no será permanente (porque de lo contrario será síntoma de otros temas a resolver), requiere de habilidades blandas, de las que hoy resaltamos 5 que nos parecen contundentes:

• Integridad: la sistematización y previsión llegan hasta cierto punto. Es importante delimitar la gran cancha, respetando los valores organizacionales (y siendo fieles a los principios personales), generando y promoviendo un ambiente de confianza mutua.
• Iniciativa: la vida y el movimiento llevan a tener que tomar caminos inexplorados o roles nunca antes asumidos. Tomar la delantera en
la acción, a partir del análisis de qué es mejor para la situación, es
fundamental.

• Flexibilidad: Adaptarse al cambio. Esto no es solamente con fines
de funcionalidad sino también de salud física y emocional. Como
diría Daniel Goleman: “El lugar de trabajo actual tiene un nivel de
estrés mucho mayor que antes”. Es importante moverse al ritmo de
las olas para poder mantener la estabilidad emocional y equilibrio
general.

• Comunicación: asegurarse que los mensajes claves lleguen a
personas claves en momentos oportunos hace que el caos llegue
a ser una gran obra de arte.

 

 

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