En el 2020, la tasa de pobreza total se incrementó 3,4 puntos porcentuales (p.p) hasta 26,9%. Esto significa que 1.921.721 paraguayos no cubren una canasta básica de bienes. El pasado año 264.590 personas habrían sido incluidas en este grupo, de las cuales 93,5% corresponde a la zona urbana.
Por su parte, la tasa de pobreza extrema ha sido de 3,9%, reduciéndose 0,1 p.p. en comparación con el 2019. Según la estimación del Instituto Nacional de Estadística (INE) ambas tasas se habrían incrementado a 30,1% y 6,4%, respectivamente, si no se hubiesen implementado los subsidios. En términos absolutos, dichos programas habrían evitado que otras 233.000 personas cayeran bajo la línea de pobreza.
De esta manera, en un año marcado por la reducción de actividad económica, las transferencias monetarias a través de Tekoporã, Adultos Mayores y Pytyvõ han ayudado a atenuar los índices de pobreza total y extrema en Paraguay, verificando la importancia de las políticas sociales para asistir a la población más vulnerable del país.

