Nov 29, 2024 | Pulso clave

Decisiones y dignidad

¿Cómo me estoy preparando para mi vejez? ¿Qué decisiones debo tomar hoy que afectan mi futuro?

Todos los días, en Mentu trabajamos con empresarios y personas comprometidas y apasionadas con su hoy. Muchas de estas personas, están entre los 35 y 50 años, consolidando sus carreras profesionales y sus vidas personales: tienen muchos focos abiertos, mucho dinamismo, ajetreo (y estrés del bueno y del no tan bueno) en sus días. Además, la mayoría está en la etapa donde ya se volvieron en padres de sus padres y están acompañando procesos de vejez. 

Y entonces, resuenan dos frases:

“La gestión del tiempo es la gestión de la vida”

“¿Qué tengo que hacer, a partir de hoy, para comenzar a crear el futuro que quiero?”

Estas dos frases nos inspiran a pensar en que el tiempo avanza rápidamente y que, como otros hitos o sueños, debemos prepararnos para nuestra vejez, la cual, ojalá fuera, digna, armónica, con salud física, mental, emocional y financiera.

A continuación, te recordamos algunos tips para llegar a una vejez que sea un corolario de una vida llena de amor, disfrute, satisfacciones y emociones:

  1. Alimentación: Acordate que comer rápidamente en el auto antes de una reunión, saltarte los horarios, comer platos poco balanceados, ser enemigo de frutas o verduras, no tomar suficiente agua impactarán significativamente en tu vejez (e incluso antes). Tip: un hábito por mes, como propósito. Y llevar registro fácil en bloc de tu teléfono o similar. Ej 28/11/24: Disminuir dulces “ok”
  2. Ejercicio regular: A medida que envejecemos, perdemos masa muscular. ¿Querés ser fuerte y abrazar a tus nietos o querés tropezarte y romperte la cadera fácilmente? Además, hay estudios sobre el impacto del ejercicio en el ánimo…Tip: agendá tu actividad física como agendás una reunión super importante. Y luego ya no pienses. Solo ejecutá.
  3. Revisiones médicas: ser adulto equivale (o debería) a ser responsable, principalmente de uno mismo. No esperes darte un susto (o que tu pareja, amigos o padres tengan situaciones complicadas) para tomar conciencia y pedir turnos con tu clínico, ginecóloga, proctólogo, oftalmólogo etc. Tip: Agendar anualmente y de manera recurrente los análisis clínicos. (y tratá de que no calce con tu cumple o las fiestas, para que la ansiedad no te nuble esos días, sobre todo si hay antecedentes a reevaluar)
  4. Salud mental: Cuerpo, emoción y lenguaje son una triada que no se pueden separar. Muchas veces el cuerpo grita lo que callamos. Y también lo que sentimos. Si queremos llegar a la vejez sanos mentalmente, debemos tomar acciones concretas: horas de terapia, de meditación, de oración o contemplación, encuentros con amigos y temas de oxitocina. Tip: agendar la felicidad (es decir, intencionalmente genera ese encuentro con los amigos, familiares, idas al cine, tomar tu café solo, leer un libro, ir al campo, ir de pesca, lo que fuera.
  5. Planificación financiera: es una realidad que deberemos vivir incluso cuando no generemos salarios u honorarios mensuales por la actividad profesional regular. Prever esto a tiempo es fundamental para poder tener tranquilidad en la vejez (y darle tranquilidad a toda la familia). ¿Hasta los cuántos años querés trabajar? ¿Luego de dónde vendrán los ingresos? Jubilación, dividendos, renta de inmuebles, otros. Tener claro esto hoy, nos hace tomar decisiones sanas a nivel financiero hoy. Tip: recurrir a especialistas que nos ayuden a tomar mejores decisiones, sobre todo de acuerdo a nuestro perfil al riesgo.

Tips generales:

  • Si no te va bien con los agendamientos, ayúdate de un aliado que sí pueda estirarte, recordarte o apoyarte. Es importante también saber “pedir”.
  • Si necesitas tomar medicación (por salud física o mental) sé disciplinado. A veces será temporal, a veces permanente. Lo importante es que consideres que eso es algo que ayuda a tu calidad de vida. Si tuviera que usar lentes, ¿dirías que no?. Es lo mismo, aceptá que necesitás esa medicación prescripta para mejorar tu calidad de vida.
  • La gratitud es importante.
  • Balancea tu rutina diaria para no “quemarte”. Esto es fundamental para poder llegar bien a tu vejez.

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