Los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron 0,3% en febrero, en línea con las expectativas del mercado, tras el alza de 0,2% registrada en enero, informó la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). En términos interanuales, la inflación se mantuvo en 2,4%.
El incremento mensual estuvo impulsado principalmente por el costo de la vivienda, que subió 0,2%, así como por los alimentos (+0,4%) y la energía (+0,6%). El alza de la gasolina influyó en el resultado, en un contexto de tensiones geopolíticas en Medio Oriente que llevaron temporalmente al petróleo por encima de los USD 100 por barril.
El índice subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó 0,2% en el mes y 2,5% de manera interanual.
Analistas señalan que, aunque la inflación continúa moderándose, persisten riesgos asociados al encarecimiento de la energía. Para los mercados, el dato refuerza la expectativa de que la Reserva Federal mantenga sin cambios las tasas de interés en su próxima reunión.


