La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que la crisis en Oriente Medio está aumentando la incertidumbre económica global, afectando el empleo, los ingresos y las condiciones laborales a causa del alza de los precios de la energía y las interrupciones comerciales.
Los Estados Árabes son los más expuestos debido a los daños sobre la actividad económica y la presión sobre trabajadores migrantes y refugiados. En América, la exposición del 48% de los trabajadores es media, mientras que para el 4% es alta, esto pese a que sus empleos están menos directamente vinculados al choque energético analizado en el estudio.
En un escenario donde el petróleo suba 50% respecto a inicios de 2026, la OIT prevé una caída de las horas trabajadas de 0,5% en 2026 y 1,1% en 2027. Además, el 15% del empleo mundial se encuentra en sectores de alta exposición al shock. Asimismo, advierte que los ingresos laborales reales disminuirían mientras el desempleo mundial aumentaría gradualmente, por lo que una prolongación de la crisis podría profundizar el deterioro del mercado laboral global.


