La inflación en Estados Unidos de mayo, medida por la variación del índice de precios al consumidor (CPI), fue de 0,5% y estuvo impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía. Si bien el dato mensual es menor al 0,6% de abril, la inflación interanual se aceleró al 4,2% ubicándose en su nivel más alto desde principios del año 2023.
El aumento de precios estuvo liderado por la energía, cuyos precios aumentaron 3,9% en mayo, explicando cerca de tres cuartas partes del alza mensual, y se incrementaron 23,5% en los últimos doce meses. Los precios de los alimentos avanzaron 0,2% con respecto al mes anterior y 3,1% en términos interanuales. Al mismo tiempo, los seguros de vehículos, los muebles y los vehículos nuevos registraron descensos.
Analistas prevén que nuevas subas de precios podrían llevar a la Reserva Federal a considerar un aumento de las tasas de interés este año. Además del impacto de la energía, el encarecimiento de los fertilizantes podría impulsar los precios de los alimentos, mientras que los mayores costes de transporte podrían mantener las presiones inflacionarias en los próximos meses.


