El Indicador de Clima Económico (ICE) de América Latina, elaborado por la Fundación Getulio Vargas, presentó un deterioro en el primer trimestre del año y bajó hasta 73 puntos, esto es 15,5 puntos menos que su nivel del trimestre anterior. Paraguay y Chile fueron los únicos países cuyo indicador se mantuvo en la zona de optimismo superando los 100 puntos, mientras que en los demás países se presentaron retrocesos.
Por componentes, el Indicador de Situación Actual (ISA) se redujo 21,1 puntos, pasando de 84,2 a 63,1, al igual que el Indicador de Expectativas (IE), que se ubicó en 83,3 puntos, un nivel 9,6 puntos menor.
Las proyecciones de crecimiento menos favorables, que en el caso de América Latina pasaron de 2,1% a 1,9%, incidieron en la percepción del clima económico.
El conflicto en Medio Oriente podría haber incidido en la percepción de riesgos para la región. La mayoría de los especialistas consultados prevé un aumento moderado o significativo en los precios, debido al encarecimiento de la energía y otros insumos, mientras que el impacto esperado sobre la actividad económica es heterogéneo.


